Shinrin-Yoku, el baño de la felicidad. ¡Muy poderosa!

La práctica del Shinrin-yoku o baño del bosque fue iniciada por la Agencia Forestal de Japón en el año 1982. Surgió como una iniciativa para darle valor a los bosques, que cubren un 67% de la superficie del país, y al mismo tiempo canalizar la demanda de contacto con la naturaleza por una creciente población urbana sometida a niveles intensos de competencia y estrés.

 

Se inspiró en las tradiciones sintoístas y budistas que promueven la comunicación con la naturaleza a través de los cinco sentidos. Luego se convierte en una técnica japonesa que consiste en dejar que nos invada la naturaleza por los cinco sentidos.

 

Si, algo tan sencillo como pasear por un bosque puede ser la mejor medicina para muchos de nuestros males. Y es que, con el aumento del karoshi en Japón (muerte por exceso de trabajo), cada vez más personas optan por estos ‘baños de bosque’.

 

Lo único que hay que hacer es dar paseos por un entorno natural estando bien atentos a todo lo que nos rodea: el olor de las plantas, el sonido del oleaje o cascada de agua, los colores de la flores y las plantas. Y, por supuesto, olvidarse del móvil y tratar de dejar atrás los problemas del día a día.

Experimento científico

 

Antes y después de la sesión de terapia natural, se mide la presión arterial y otras variables fisiológicas de los participantes para comprobar la eficacia del tratamiento.

 

Los estudios científicos realizados hasta la fecha avalan los beneficios de Shinrin-yoku. Estos han demostrado que la exposición a la naturaleza afecta positivamente sobre efectos neuropsicológicos a través de cambios en el sistema nervioso.

 

Además, el nivel del suero de hormona adiponectina también aumentó. Cuando esta hormona está presente en concentraciones bajas, provoca una relación directa y está enlazado con patologías como: obesidad, diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular, y síndrome metabólico, entre otros desórdenes.

 

Todos los estudios que se han realizado demuestran reducciones en la tensión, la ira, la ansiedad, la depresión y el insomnio entre las personas que han participado en ellos.

Conclusión

 

Se dice que las personas que practican esta terapia o que frecuentan los bosques y ámbitos naturales, se encuentran con mejor ánimo y sus niveles de ansiedad descienden. Esto se debe a la disminución de la actividad del córtex prefontal, desde la que resolvemos problemas y tomamos decisiones, a favor de la actividad emocional y relacionada con el placer, la creatividad y la empatía.

 

Todos viviríamos mucho mejor si dedicásemos nuestro tiempo libre a algo más que mirar una pantalla. Salir, respirar aire puro, disfrutar de un atardecer, dar un paseo por la playa… son formas naturales y gratuitas de cuidarnos.

 

¿Qué espera? ¡Vaya y cuide su salud!

 

By: Mastermind

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